Suzuka
EL MEJOR CIRCUITO

A lo largo y ancho del globo terráqueo

Habrá circuitos más largos, más rápidos, más cansados, más peligrosos…
…pero quizá ninguno de ellos aúna técnica, encanto
y velocidad del modo en que lo hace éste

renco press. Suzuka. 5 de octubre de 2017. David Reyes. Especial. Mónaco, Spa-Francorchamps o Monza son sólo algunos de los nombres que nutren de historia al calendario actual de la Fórmula 1 y todos ellos, por una razón o por otra, se han ganado la categoría de míticos.

Suzuka es quizá menos reconocido en ese sentido, pues no debutó en la categoría hasta 1987, pero para los protagonistas de este deporte es uno de los preferidos.

En el plano técnico, Suzuka Shi es seguramente el reto definitivo en el plano aerodinámico, especialmente tras las modificaciones realizadas en los últimos años en el circuito de Barcelona o en Silverstone, que han renunciado a algunas curvas rápidas para incorporar secciones más ratoneras.

En cambio, la trayectoria japonesa conserva todo su carácter y únicamente ha sufrido algunas modificaciones obligadas por la búsqueda de una mayor seguridad que han reducido en cierto modo su dificultad. A pesar de ello, el trazado con forma de “un ocho” es incomparable desafío desde el primer metro hasta el último.

Un prodigio de velocidad y fluidez.

LAS ESES
Cuando se habla del primer sector de Suzuka, se tienden a destacar las cuatro curvas consecutivas que conforman el tramo conocido como “las eses”. Pero la verdad es que cada viraje en este circuito es complicado y exige detalles a tener en cuenta.

El final de recta no es común. Consta de dos curvas consecutivas; la primera rápida, que no exige una frenada más fuerte hasta la aproximación a la segunda, que además debe hacerse en apoyo. Sumando que el peralte es ligeramente negativo, lo que unido a la gran velocidad con la que se traza el primer vértice, provoca que el segundo sea realmente complicado.

A continuación llegan las cuatro enlazadas, que se realizan a velocidad más o menos constante, pero lo suficientemente alta como para que el piloto necesite un monoplaza estable y bien concebido aerodinámicamente. En esta sección, es primordial acertar al milímetro con la trazada, pues un desfase en la misma acarrea consecuencias en las siguientes, provocando una importante pérdida de velocidad y décimas valiosas.

Para mayor dificultad, la última de ellas, denominada Dunlop, es en fuerte subida, por lo que haber perdido velocidad anteriormente, penaliza aún más. Tras coronar la colina girando hacia la izquierda, llega el final del primer sector y uno de los puntos más críticos del circuito, aunque no tan famoso como “las eses”, Spoon o la 130-R del último tercio del circuito.

POESÍA PURA
Degner está formada por dos vértices. El primero, es una curva que se hace casi a fondo y que exige al piloto frenar bruscamente nada más al tocar el vértice interior, debiendo hacerlo además sobre un bache y el piano de salida. De inmediato, llega Degner 2: el único ángulo recto del circuito que, de nuevo, pide una trazada exacta para gestionar el peralte y la tendencia del coche a salirse hacia el piano exterior.

Tras pasar por el túnel que permite el camino superior de aproximación a la 130-R en el tercer sector, los pilotos llegan a una horquilla muy lenta, pero que no pierde la esencia de Suzuka al tener un dibujo redondeado. En ella, lo más importante es la aceleración a la salida con buena tracción, pues llega otro tramo rápido que termina en ligera subida y que desemboca en Spoon, una curva especial por su velocidad variable, frenada en apoyo y, de nuevo: el diseño redondeado que contribuye a la fluidez sin igual de este circuito.

También importante es la aceleración a la salida, que se suele hacer muy pronto, pero que debe medirse bien para no exagerar el aprovechamiento del piano exterior y perder velocidad en el inicio del tercer sector.

VALENTÍA
La última parte del circuito es para valientes, aunque antes de eso, conviene contar con un motor potente que empuje en la larga subida hacia la 130-R, llamada así por el radio que tiene y que, en su día: constituyó uno de los mayores desafíos del mundo de las carreras, ya que pocos eran capaces de pasarla a fondo. Hoy, se ha suavizado algo la trazada y, la amplia escapatoria exterior permite más atrevimiento sin sufrir serias consecuencias.

Una vez dominada esta mítica curva, llega la guinda final: la chicana Casio. La frenada es muy fuerte y es el punto de adelantamiento más claro del circuito; pero, hay que cuidar mucho la trazada para poder salir con velocidad, pues a continuación llega la recta de meta en ligera bajada, que puede hacer vulnerable al coche al final de la misma, y perder lo ganado anteriormente en la frenada.

RETO PARA LOS NEUMÁTICOS
Todo circuito que contiene curvas rápidas es siempre un examen duro para los neumáticos, pues las cargas laterales son las que más degradación provocan. En Suzuka este tipo de exigencia es constante y además, viene acompañada de una importante carga longitudinal –es decir, frenada o aceleración brusca– en la horquilla y en la chicana Casio.

No es de extrañar, por tanto, que Pirelli elija compuestos más bien duros, que debido a la temperatura amable en esta época, en Japón, pueda llegar a provocar Graining en la banda de rodadura.

Para completar el reto, el asfalto de Suzuka es más bien abrasivo, por lo que sin duda la administración de las gomas será un factor clave en la carrera.

Suzuka cuenta con todo: curvas exigentes a nivel aerodinámico, tramos de frenada y tracción, degradación en los neumáticos, desniveles que confieren al circuito un encanto añadido… y una afición entregada y respetuosa.

¿El paraíso de las carreras? Podría serlo, sin ninguna duda.

TODO EL FIN DE SEMANA

JAPÓN GRAND PRIX 2017

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