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Casi todo Michael Schumacher, en pocos párrafos

Siempre discutido. E indiscutible
Michael Schumacher, el jinete del Apocalipsis
Su vida en un vuelo rasante

renco press. Madrid. 13 de noviembre de 2015. Aparece también en Falso9Sports/ España. Alberto Lindon. Todos conocemos este nombre, recordando su viva imagen en multitud de escenarios, casi siempre equipado con un brillante mono lleno de pegatinas y un aparato con un ruidoso motor, 4 ruedas y un majestuoso poder experimentado por muy pocos. Sin embargo, la vida que dio forma a su estampa es conocida por una escasa parte de nosotros. Con la intención de que la leyenda perdure y toda su historia pueda ser conocida por muchas generaciones, actuales y venideras, tengo el placer de presentaros a Michael Schumacher, el apellido de la Fórmula 1.

Retrato de la inocencia pura, Michael Schumacher, de niñoComenzando por alguna parte, ¿Qué tal si damos rienda suelta a la aventura desde los compases más precoces?  Muchas de nuestras mentes, en nuestra tierna infancia, volaban a un mundo de sueños en el que  intentábamos emular cada una de sus gestas,  a veces deslizando con nuestras manos, sobre el suelo de nuestra habitación, un monoplaza “algo” más pequeño que el suyo. Otras veces ese éxtasis al que pretendíamos llegar se acercaba un poco más al sentir en nuestros rostros el aire de la velocidad, adelantando a amigos sobre bicicletas en precarios circuitos que imaginábamos verdaderos anfiteatros de nuestro adorado Gran Circo. No os sintáis extraños, las mismas emociones y experiencias fueron vividas por nuestro protagonista hace ya algunos años.

“NIÑO, HAZ CASO A TU PADRE” 

En un tranquilo lugar de Colonia, Alemania, llamado Hürth-Hermülheim, Rolf Schumacher y Elisabeth lucen una bonita sonrisa nada más comenzar el año 1969. El 3 de enero, su hijo Michael llega al mundo para marcar una nueva etapa de sus vidas.

Rolf, dedicado profesionalmente al ámbito de la construcción y la albañilería, a duras penas podía distraerse de su gran pasión por los automóviles en el día a día. Cosas de la vida, muchas veces son simples anécdotas y hechos los que pueden significar el inicio de algo impresionante en la vida de una persona. En nuestro caso, su afán por el mundo del motor le llevó a regalar a su hijo Michael un frágil coche de pedales cuando éste tenía 4 años de edad. Sin embargo, pueda llamarse temeridad o curiosidad, al poco tiempo le acopló un pequeño motor a ese instrumento. El resultado fue el esperado cuando hablamos de edades tan tempranas e inocentes, ya que el bólido acabó estrellado contra una farola, por supuesto, a una velocidad bastante reducida. Rolf observó que su hijo iba aprendiendo a controlar el juguete a pasos agigantados. Sin duda, algo encerraba detrás de aquella constante sonrisa.

Michael en su precario Kart

Michael en su precario Kart

El padre de los Schumacher combinaba su empleo en la construcción con una labor de mecánico en el circuito de Karting de Kerpen, a 1 hora de distancia del mítico trazado de Nürburgring. La familia se desplazó allí, y Rolf no quiso dejar escapar la oportunidad de descubrir aquello que su primogénito guardaba en su interior. En un entorno de ensueño, el joven Shumacher comienza a pasar cada vez más tiempo manejando los karts que le presta su padre en el circuito, ganando incluso algunas carreras aisladas. Con 6 años de edad, Michael asiste al nacimiento de su hermano Ralf, alguien sumamente importante en la vida del campeón. Cruzando abrazos, disputas y preciadas enseñanzas, la personalidad de cada uno quedaría incompleta sin el aporte del otro.

Con los años, la familia acabó encargándose del circuito de Karting, dando lugar a continuas luchas entre Michael y Ralf en la pista durante incontables horas de infinidad de días. A pesar de que nuestro protagonista tenía pensado dedicar su vida al fútbol, su crecimiento con un volante entre las manos se desarrollaba de manera exponencial, propia de un genio. El motivo de ello, quizás, era que nunca se separó de las gestas de alguien a quien admirabanotablemente, el piloto Stefan Bellof, cuya historia contaremos en otro artículo.

Con 12 años consigue la licencia Luxemburguesa de Karting, y entre los 15 y 16 años de edad comienza a cosechar títulos cada vez más prestigiosos. En 1984 gana la German Junior Kart. Sus padres difícilmente podían afrontar unos gastos que no hacían más que aumentar en el camino de Michael, quien finalmente pudo seguir su trayectoria con el respaldo de patrocinadores locales y apoyos económicos de vecinos de su pueblo.

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Los hermanos Schumacher

Su dedicación a los estudios acabó eclipsada por una necesidad cada vez mayor de pegarse al mundo de la competición sobre ruedas. Con el tiempo acabó cambiando las aulas por un oficio de mecánico en un taller Volkswagen de su localidad. En 1985 es subcampeón junior de Karts, y en 1987 asciende a la máxima modalidad del karting para ser campeón de Alemania y Europa, firmando su entrada por la puerta grande al mundo de los monoplazas.

Schumacher se impone en la Fórmula König ganando todas las carreras de la temporada 1988 menos una, y termina 2º en el Campeonato europeo de Fórmula Ford 1600, dando inmediatamente después el salto a la antesala de la máxima disciplina, la Fórmula 3, donde acabó 3º en la lucha por el título Alemán de 1989, alcanzando aquel trofeo un año más tarde. Por el camino conoce a Heinz-Harald Frentzen, un veloz competidor y futuro rival en Fórmula 1, y a su novia, Corinna Betschfutura esposa del propio Michael.

Willi Weber, director del equipo WTS de Fórmula 3 en el que competía Shumacher, se convirtió entonces en su inseparable mánager durante el resto de su ascenso a la élite.

La capacidad de sobreponerse a situaciones críticas en cada carrera tuvo un espectador de lujo, el equipo Merecedes, un combinado que no dudó en echarle el guante a la joven promesa para colocarlo en el Junior Team, tomando parte también en distintas competiciones de turismos.

Una memorable imagen, muy significativa en relación al devenir de los sucesos, nos dejaba en 1990 la incombustible sonrisa de un Michael Schumacher a punto de entrar a nuestro palacio de los sueños de la competición, al lado del máximo vencedor de esta disciplina hasta la fecha, Juan Manuel Fangio. Probablemente el argentino no alcanzó a percibir la dimensión que su admirador tendría años después. Nadie lo hizo en aquel instante. Elisabeth, la madre de Michael, amiga también de la madre del piloto Nick Heidfeld, estaba a punto de ver a su hijo luchando codo con codo frente a los mejores pilotos de aquel momento y, algunos, de la historia.

Michael en su etapa de karting

Michael en su etapa de karting

UN DEBUT TAN SORPRENDENTE COMO INESPERADO

Haciendo historia en una única carrera

Haciendo historia en una única carrera

El 1º acontecimiento crucial en la vida del piloto alemán nos traslada a los hechos vividos días antes del Gran Premio de Bélgica de 1991. Las llegadas de los equipos al extraordinario enclave de Spa se iban sucediendo a comienzos de la semana. Todos ellos iban poco a poco tomando contacto con las peculiaridades de un trazado que ha marcado momentos para la historia. Sin embargo, el equipo irlandés Jordan se encontraba sumido en un verdadero calvario. Uno de sus pilotos, Bertrand Gachot, había sido arrestado y puesto en prisiónpor un altercado con un taxista en Londres. Eddie Jordan, a los mandos de la escudería, contactó con Willi Weber para intentar acercarse a su representado y, por aquel entonces, máxima revelación en categorías inferiores, Michael Schumacher. “Schumi” recompensaría al irlandés por la confianza depositada sobre sus hombros llevando al equipo Jordan a una de sus mejores posiciones de salida de la temporada, un impecable 7º puesto, mejor que su experimentado compañero de escudería con más de 10 años de Fórmula 1 a su espalda, Andrea de Cesaris. La carrera no fue tan grata como la clasificación, ya que un fallo del embrague le obligó a abandonar cuando luchaba por llegar al podio.

Todo ello bastó para atraer la atención de un equipo en pleno proceso de renovación, representante de una conocida marca de moda, Benetton. Las poderosas manos de su director, Flavio Briatore, su vista de águila y un amplio arsenal de armas y recursos económicos se lanzaron a la caza del joven debutante, quien, según el propio Flavio, sería pieza clave en el desarrollo de un equipo con grandes expectativas futuras.

“Es un piloto ambicioso, será campeón”  (Flavio Briatore)

Un prometedor elenco de buenos mecánicos y un suculento contrato decantaron la balanza de Michael, rompiendo un preacuerdo que había alcanzado con un equipo Jordan que poco pudo hacer ante a la inmensa oferta de su competidor. Años más tarde el nombre de Briatore sería plasmado en letras de oro por su brillante apuesta.

Sonriente en su debut con Jordan

Sonriente en su debut con Jordan

BENETTON Y UN CONTROVERTIDO ESTRELLATO

Michael Schumacher llegaba a un equipo en pleno proceso de reconstrucción o modernización, entendiendo este último término con el argumento de acompañar a un tricampeón del mundo a punto de retirarse, Nelson Piquet. Michael sustituye a Roberto Moreno para las últimas 5 carreras del año 1991, consiguiendo un 5º puesto en Italia, dos 6º (Portugal, España) y 4 puntos para inaugurar su interminable casillero. El equipo le pide que adelgace 4 kg para la siguiente temporada, poniéndose en manos del preparador de Niki Lauda para tal objetivo, demostrando su fuerte compromiso con un combinado que le sostendría en su inmediato futuro.

1992 marca su verdadero comienzo en la lucha directa por el título, consiguiendo en su 1º sesión completa alcanzar el podio en México y en 7 carreras más. También sería el año donde disfrutase de su 1º mirada a la afición desde lo más alto del podio, casualidades de la vida, en el mismo lugar de su debut, el “Salón de casa” (como él mismo definiría al trazado belga de Spa, lugar donde obtendría la victoria en 6 ocasiones).

Senna enseña a Schumi. Gp Francia 1992

Senna enseña a Schumi. Gp Francia 1992

Las ganas de Schumacher han dejado diversas víctimas por el camino, y este mismo año nos trajo una 1º confrontación con uno de los mejores pilotos de siempre, Ayrton Senna. Ocurrió en el GP Francia, en la salida Michael llega demasiado rápido a la 1º curva de Magny-Cours, arrollando al coche de Ayrton, obligado a abandonar. La salida tiene que darse de nuevo y Senna, vestido de calle, se desplaza a la posición de Michael en la parrilla, rodeado de periodistas. Allí hablan del suceso. Ayrton le transmite importantes palabras al joven Schumacher:

“Debes hablar antes conmigo y luego con los medios, no les utilices”

Una situación para el recuerdo, en la que Senna observó como el “novato” no le apartaba la mirada en ningún momento. Ayrton se dio cuenta aquel verano de 1992 de que ese piloto era un oponente especial.

Al término de esta temporada, Michael fue 3º en el mundial, disfrutando de la labor en el equipo de otro de sus grandes acompañantes en su carrera, el sabio Ross Brawn, fundamental ayuda para sus títulos.

1993 nos presentaba una dura batalla entre campeones del mundo como Senna, Prost o Hill. A la lucha se une un Schumacher que ha tenido que pasar por diversos tratamientos para sus rodillas durante las vacaciones. 1 victoria en Portugal y 8 podios más le llevan a la 4º posición general, detrás del tricampeón brasileño y los todopoderosos Williams. Aquella temporada comenzó a cruzar miradas con un antiguo copiloto de Rally y, sin lugar a duda, la persona más influyente en su vida profesional, Jean Todt, fichado para el equipo Ferrari.

Briatore, descubridor de Schumacher

Briatore, descubridor de Schumacher

Un año más tarde se eliminan las medidas electrónicas a las que el equipo Williams se había adaptado con creces, dejando más lugar a la magia y talento de cada uno de los gladiadores. Schumacher comienza a asestar duros golpes a un Senna que no encuentra la necesitada comodidad dentro de su monoplaza. El alemán se impone en las 4 primeras carreras del año, teniendo que presenciar en vivo el momento del accidente mortal de Ayrton en San Marino. Su muerte y la de otro piloto, Ratzenberger, un día antes, tiñeron de negro una carrera que nunca será recordada por su vencedor, el propio Michael.

“Schumi” consigue 4 victorias más, unidas a 2 podios que, sin embargo, preparan una emocionante lucha para el último asalto en Australia. Damon Hill, en Williams, se ha acercado demasiado en la clasificación general debido a varias descalificaciones del alemán (En Gran Bretaña por saltarse una bandera negra, y en Bélgica y las 2 siguientes por irregularidades en su coche). Las confrontaciones Briatore-Mosley (presidente de la FIA por aquel entonces) estallaron por sendas acciones.

Hill y Schumacher chocan en el final de 1994

Hill y Schumacher chocan en el Australia 1994

Adelaida y su GP de cierre de temporada dejan una guerra con un increíble final entre los 2 candidatos al título.Schumacher necesita acabar delante de Damon para lograr la corona. Defendiéndose de sus ataques, la presión le juega una mala pasada. Michael se sale, toca el muro y vuelve a la pista, esta vez con Hill en paralelo. En la frenada de la siguiente curva el alemán se coloca en el camino del Williams, que no puede evitarle y termina por chocar, levantando el Benetton sobre 2 ruedas, colisionando éste contra el muro poco después. Schumacher sale del coche en perfecto estado físico, y Damon también se ve obligado a abandonar momentos más tarde, deteniendo el dañado Williams en su garaje. Unaacción que marcó un antes y un después en la corta vida deportiva de un Michael Schumacher campeón del mundo tras no emitirse ninguna sanción. Crucificado por muchos desde entonces, el alemán acababa de conseguir su 1º corona mundial de Fórmula 1. Nunca antes Alemania había tenido un piloto campeón de tan preciado galardón. Sin embargo, los logros obtenidos hasta la fecha quedaron a la sombra de críticas multitudinarias tras lo vivido en Australia. El recién estrenado campeón y sucesor de Ayrton Senna tras su muerte (según Michael, el brasileño hubiese sido merecedor de aquel trofeo) necesitaba lavar su imagen consiguiendo nuevas hazañas que demostrasen su verdadero potencial.

Spa 1992 abrió la lata de las victorias

Spa 1992 abrió la lata de las victorias

Meses más tarde comienza la temporada 1995 con modificaciones en el escenario de juego. Nuevos motores de 3 litros y un apellido “Renault” que reemplaza a “Ford” para acompañar a Benetton en la guerra por el título constituyen las transformaciones más significativas. En el asfalto, Schumacher y Hill se baten en constantes duelos carrera tras carrera. En Gran Bretaña, Damon pudo tomarse su particular venganza al entrar demasiado rápido a una curva de Silverstone, chocando con Michael y provocando el abandono de ambos. Con énfasis en Spa“Schumi” demostraría la magnitud de su talento y su sólida concentración remontado con el coche reserva del equipo desde la 16º plaza de salida hasta la victoria final, rodando a un ritmo constante y absolutamente demoledor para los adversarios. 9 victorias y 2 podios más en 17 carreras son seña de identidad de un Schumacher bicampeón del mundo, esta vez sí, absolutamente merecedor del título, respaldado por un equipo Benetton en su clímax, logrando su único título de constructores en su historia.

En agosto de ese mismo año, Schumacher se casa con Corinna (tendrían 2 hijos, Mike y Gina-Maria) y, a mediados de mes, firma oficialmente su marcha al equipo Ferrari, resolviendo todas las incógnitas sobre su futuro en el Gran Circo. Jean Todt alza los puños en señal de celebración por la decisión. Ferrari, exento de títulos de constructores desde 1983, ha encontrado el antídoto a un veneno que hubiese dejado a la Fórmula 1 con uno de sus principales pilares fuera de juego. Michael Schumacher llegaba para encender la mecha del renacimiento del ave Fénix representada, en este caso, por un “Cavallino Rampante” que protagonizaría el mayor monopolio de triunfos que la Fórmula 1 ha vivido en su historia.

LOS SIGUIENTES EN LA LISTA NEGRA

La 1º temporada como “Barón Rojo” se desarrolla de manera muy irregular. El año 1996 supone la toma de contacto del equipo con el bicampeón. Un monoplaza poco desarrollado en relación a otras marcas, junto a 1 victoria y 3 podios en 12 carreras, hace a todo el equipo ponerse manos a la obra de cara a 2 eventos fundamentales, Spa (especial para Michael) y Monza (templo de Ferrari). El equipo pareció elevarse de nuevo a aquel cielo que un día le perteneció, obteniendo grandes victorias en ambos escenarios. Jean Todt, al borde del despido por los resultados previos, respira hondo abrazando a un Michael que ha dado alas a todo el equipo. 2 podios más cerrarían su temporada, afianzándose la 3º plaza general y siendo el 1º en felicitar a Damon Hill, campeón del mundo.

Presentación equipo Ferrari 1996

Presentación equipo Ferrari 1996

En 1997 el equipo Italiano abre las puertas a Ross Brawn, flamante director técnico y pieza, de nuevo, esencial para el avance de Michael y su monoplaza. Los bólidos de Schumacher e Irvine mejoraban a pasos agigantados carrera tras carrera. 5 victorias y 3 podios más del alemán le llevaban de nuevo a acariciar el título, pero no está solo. Jacques Villeneuve, subcampeón 1 año antes, aspiraba a alcanzar el cetro mundial a lomos de su Williams. El último duelo tendría lugar en Jerez.

El Gran Premio final, rememorando lo vivido en Adelaida, esta vez comenzaba de manera bien distinta. Frentzen, un viejo conocido, Villeneuve y Schumacher se hacían con el mismo tiempo de clasificación. La salida, sin embargo, es ampliamente aprovechada por Michael para poner tierra de por medio contra un Jacques que fue de menos a más. Vuelta tras vuelta, recordando el espíritu de luchador incesante de su padre Gilles, Villeneuve fue recortando terreno a un Schumacher que volvía a caer poco a poco en las redes de los nervios. Llegó el momento de la verdad y, totalmente emparejados, Jacques supera a Michael. “Schumi”, negándose a aceptar la posibilidad de quedarse a las puertas del galardón, recuerda aquel desenlace en Australia, 3 años atrás, que le valió para hacerse con el título. No es bueno tentar a la suerte, pero Michael, convencido de que todo podía acabar como la 1º vez, se la jugó de nuevo, consiguiendo un resultado bien distinto. Desde el exterior, Schumacher toma la curva ignorando la presencia del Williams de Villeneuve, en la parte interior, con el que colisiona. Efectivamente, algo ha salido mal para el alemán, el Ferrari no puede continuar pero Jacques consigue llegar a meta en 3º posición, suficiente para hacerse con su codiciado título.

La FIA no da su brazo a torcer, Michael es sancionado con la anulación de su puesto final en la clasificación de pilotos de 1997. Sus declaraciones acerca de lo sucedido fueron, en cambio, bien distintas:

“Él (Villeneuve) me ha utilizado para quedarse en el interior, yo volvería a hacerlo”

Finaliza un año en su carrera de la peor forma posible, ganándose de nuevo los abucheos de la grada y ensuciando los logros y avances a los que él y su equipo habían llegado. Tocaba borrón y cuenta nueva para una nueva disputa.

Schumacher pierde el título de 1997 colisionando con Villeneuve en Jerez

Schumacher pierde el título de 1997 colisionando con Villeneuve en Jerez

1998 supone una nueva época de esplendor para, posiblemente, el máximo rival de Ferrari en los últimos tiempos, Mclaren, rejuvenecido tras 7 años en posiciones algo más retrasadas en el campeonato de constructores. Su arma más poderosa, un comedido finés de pelo rubio y nombre Mika Häkkinen, con quien se repartirá una inmensa parte de las victorias de aquel año. 5 victorias y 4 podios de Michael precedían a un nuevo combate en Spa. Esta vez, cuando la carrera estaba bien encaminada para el alemán de Ferrari hasta que, un doblado de nombre David Coulthard aparece bajo la densa cortina de agua para convertirse en un obstáculo absolutamente inevitable para Michael, quien choca contra la parte trasera del 2º piloto de Mclaren, perdiendo una rueda y viéndose obligado a un nuevo abandono. En boxes, Schumacher tuvo que ser contenido por los mecánicos de ambos equipos tras quedar a merced de su furia una vez bajó de su Ferrari. Una victoria más en el templo de Monza y otro podio formaban la antesala de otro agónico final de campeonato.

De nuevo tocaba decidirse el nombre del campeón en la última carrera del año, esta vez en Suzuka, Japón, recordando viejos finales entre Senna y Prost. La edición de 1998 nos dejaba a Michael Schumacher necesitado de llegar a meta antes que Häkkinen. Saltan las alarmas justo cuando se apagan las luces del semáforo, un coche no podía tomar la salida, obligando a repetir el inicio y alterando la concentración de los pilotos restantes. En un 2º intento se desencadena el colmo de la mala fortuna. El Ferrari de Shumacher, en 1º posición, se cala, obligando a los mecánicos del equipo a salir a pista para solucionar el altercado. Pese a ello, por el reglamento, Michael tomaría la salida en última posición, por causas tan reales como surrealistas. Ya en carrera, protagonizando una remontada inolvidable hasta la 3º posición en 30 vueltas, con un esfuerzo sobrenatural, las esperanzas de “Schumi” desaparecen cuando una de sus ruedas revienta tras la 1ºcurva, obligándole a retirarse. La histórica imagen de Schumacher sentado en una barrera de seguridad observando el paso, vuelta tras vuelta, del Mclaren de su rival en camino directo al título supuso el punto final de una temporada que cerró como subcampeón del mundo, un agridulce premio que no quitaba el hambre de victorias del bicampeón de Ferrari. Su máximo momento de esplendor se iba acercando.

Schumacher felicita a Hakkinen tras el GP Japón 1998

Schumacher felicita a Hakkinen tras el GP Japón 1998

Schumacher, al borde de la catástrofe en Silverstone 1999

Schumacher, al borde de la catástrofe en Silverstone 1999

El año previo al nuevo milenio iba a suponer una nueva lucha entre el finés de Mclaren y el curtido Schumacher, quien disfrutaba de, posiblemente, la mejor creación de Ferrari hasta la fecha, el F399. Unos nuevos neumáticos que mejoraban el control de los coches, limitando sus prestaciones en cuanto a potencia se refiere, serían la piedra de toque de la nueva creación de Ross Brawn y Rory Byrne.

2 victorias y 2 podios más le mantenían activo en la lucha contra Häkkinen hasta la llegada al Gran Premio de Inglaterra. Una salida que tuvo que repetirse obliga a los pilotos a regresar a las posiciones de inicio. Schumacher necesitaba adelantar a su compañero Irvine para recuperar el puesto de salida. Contra todo pronóstico, en una maniobra que se presuponía fácil, Michael sufre un problema en los frenos que le hace perder el control de su Ferrari, colisionando violentamente contra la barrera de neumáticos.

“No sé si fue un desmayo, solo sé que sentí que mi corazón dejó de latir”

Schumacher se fractura la pierna derecha, quedando fuera de la competición durante 2 meses. Sin embargo, Häkkinen no avanzó a otra corona por un camino de rosas debido a 2 motivos. Perdió parte de su notable intensidad por la ausencia de su máximo rival, situación que, por otro lado, aprovechó Ferrari para catapultar a Irvine a la pelea por el mundial. El británico ganó en Austria y Alemania, adelantando a Mika en la general antes de la ronda final en Japón. Finalmente Häkkinen se llevó el gato al agua venciendo en la carrera y logrando su bicampeonato. Los integrantes del equipo Ferrari, con un Schumacher presente de nuevo desde Malasia (con podio incluido), le acompañaban desde la 2º y 3º posición obtenidas en la carrera. Las sonrisas se percibían en sus rostros, Ferrari se hizo con el merecido galardón de constructores 16 años después de su última conquista. El nuevo milenio les iba a permitir recuperar con creces el tiempo perdido, cumpliendo con el dicho.

La mejor definición del dúo Ferrari-Schumacher, el triunfo

La mejor definición del dúo Ferrari-Schumacher, el triunfo

NUEVO SIGLO. EL TÁNDEM MÁS EXITOSO DE LA HISTORIA 

El comienzo del nuevo milenio constituyó un momento muy especial para todos los habitantes del planeta. Las campanadas de año nuevo reunirían todas las esperanzas y deseos del mundo entero para este nuevo ciclo. Sin duda, atendiendo a nuestro protagonista, cualquier petición a los cielos…se quedó corta. El dúo Ferrari-Schumacher había recibido demasiados golpes pero,una vez tras otra, fueron interiorizando lecciones para ejecutar el mayor de los contraataques.

Schumacher se despide de un gran rival en el año 2000

Schumacher se despide de un gran rival en el año 2000

La temporada inaugural de esta nueva época sacaría a la luz la bravura del equipo del “Cavallino”. En Australia, el combinado consigue su 1º doblete, con Schumacher al frente y su, desde entonces, notable escudero, Rubens Barrichello5 victorias del alemán en las 8 primeras carreras le dan una dosis de confianzaque acabaría siendo tan excesiva como letal. En la 2º mitad del campeonato, los fantasmas vuelven a la realidad, varios abandonos llevan a Häkkinen a poder acosar de nuevo a su archienemigo por excelencia. Prueba de ello fue el espectacular adelantamientoejecutado por el finés en Spa, según dicen, una de las mejores maniobras de la historia. Pese a todo, Ferrari y Michael se mantienen serenos, eluden las adversidades de manera sobresaliente para culminar el año con 4 victorias consecutivas, asestando el golpe de gracia al equipo Mclaren. La racha dio comienzo en un escenario idílico, Monza, con todo el calor de una afición volcada al nuevo Káiser, cuyas lágrimas mostraron su lado más humano tras igualar el récord de victorias del mítico Ayrton Senna. La figura del brasileño siempre precedió momentos inolvidables, queda demostrado. Michael se hace con su tricampeonatoal tiempo que Ferrari revalida su corona de constructores. El alemán deja otra imagen para el recuerdo abrazando a Mika Häkkinen, a punto de retirarse del Gran Circo tras haberle causado buenos agobios a Schumacher.

El año 2001 continúa con el abrumador dominio de los hombres de rojo. 9 victorias para “Schumi”, esta vez peleando contra un lejano Coulthard, limitado a intentar seguir la gran aureola que emerge de las primeras posiciones de cada carrera. En Hungría, Michael logra la épica, iguala el rédord de victorias históricas de Prost. En Bélgica, santuario del Káiser, se convierte ya en el piloto con más victorias de la Fórmula 1. Todo salía a la perfección, nuevo doblete de títulos para Ferrari y Schumacher, eso sí, echando la vista de reojo a jóvenes pilotos que llegan con un voraz apetito de logros.

La temporada de 2002 se convirtió en la mayor de las lecciones de autoridad y supremacía que la dupla Michael-Ferraripodía enseñar al mundo entero. El, ya por entonces, tetracampeón alemán aprovechó otra de las mayores obras de inspiración del equipo italiano, el F2002, para volver a enseñarnos a todos el ilimitado potencial que el grupo entero, garaje y pilotos, era capaz de ofrecer. Era, sin duda, un año en el que los circuitos parecieron tomar tintes del propio edén para el Káiser, quien no se bajó del podio en ninguna de las carreras, recogiendo 11 victorias de 17 posibles, y sentenciando su 5º corona a 6 pruebas del final. Su inmediato perseguidor, su propio compañero Barrichello, apenas podía expirar aire sobre la nuca de Schumacher, ya que la enorme distancia de 67 puntos (en aquel entonces se daban 10 por carrera al ganador) le hizo absolutamente inalcanzable. Ferrari obtuvo un más que merecido galardón de constructores, dejando atrás 9 dobletes de sus pilotos y cortando de raíz la posible amenaza que pudo suponer la llegada de sofisticados equipos como Toyota, relegados, sin embargo, a la penúltima posición de fabricantes.

Michael Schumacher puso la guinda a un año para enmarcar igualando en número de mundiales a aquel Fangio con el que compartió una imagen tomada en un lejano 1990. El Káiser ensalzó los títulos del argentino resaltando los peligros y el mérito de aquellos años 50 en los que la Fórmula 1 nació.

El deseado espectáculo de alternancias y luchas hasta el final, añorado siempre por gran parte de la afición presente en cada prueba, vuelve a tomar parte del show de 2003, año en el que otro jovencísimo finés, de nombre Kimi Raikkonen, vuelve a llevar el sudor a la frente del pentacampeón. Las 4 carreras iniciales tuvieron distintos ganadores, demostrando la evolución de equipos como Mclaren y Williams, luchando casi a la par con Ferrari, aún un paso por delante del resto. 6 victorias y 2 podios de Schumacher no fueron suficientes para eludir la lucha final que nos dejaría el Gran Premio de Japón, con opciones también para otorgar el título a Kimi. En Suzuka, Barrichello es el aliado perfecto para Schumacher, obteniendo una victoria que limitaban mucho las opciones de Raikkonen, 2º clasificado. Michael, partiendo 14º y llegando 8º a meta, celebra su 6º título de pilotos con su habitual sonrisa, esta vez más contenida por el recuerdo desu madre, Elisabeth, fallecida esa misma temporada. El podio de Canadá, con los hermanos Schumacher en lo más alto, es un bonito regalo a la mujer que les dio el trofeo más preciado, la vida. Ferrari obtuvo de nuevo el trofeo de constructores.

Los hombres de Ferrari plantaron cara a una nueva amenaza de Mclaren

Los hombres de Ferrari plantaron cara a una nueva amenaza de Mclaren, Kimi Raikkonen

El año 2004 se tradujo en otro poderosísimo golpe de autoridad de los hombres de rojo, comandados en pista por un Káiser que vuelve a superar su récord de triunfos en una temporada, estableciendo la nueva marca en 13 victorias y 2 podios más en 18 carreras. Ferrari mejora la unidad de potencia y potencia sus estrategias en boxes, llegando a conseguir una victoria en Francia…con 4 paradas en boxes por parte del vencedor, el propio Michael. En Spa, su 2º puesto le valió para abrazar su 7º mundial de Fórmula 1, absolutamente incontestable. “Schumi” sorprende a la grada dejando caer que no se dejará caer mucho tiempo más en los circuitos, deseoso de refugiarse en casa con su familia. Los vaticinios acabarían sosteniéndose con duras realidades.

Las temporadas 2005 y 2006 agarran al equipo Ferrari del cielo para traerlos de nuevo al mundo de los mortales. La 1º de ellas lanza a lo más alto a equipos duros de batir, Renault y Mclaren, a la postre primeros clasificados en el mundial de constructores. La escudería del “Cavallino” tuvo que conformarse con una insípida 3º plaza. Michael Schumacherexperimentó sensaciones similares, viendo su palmarés anual relegado a 1 única victoria en el polémico Gran Premio de EEUU (sin la gran mayoría de rivales en pista) y 4 podios más, quedando obligado a aceptar una incómoda 3º plaza a finales de año, muy por detrás de Raikkonen y Fernando Alonso, el exultante campeón. El 1º ciclo del Káiser en la Fórmula 1 se cerraba con una temporada 2006 en la que la pareja Ferrari-Schumacher pudo disponer de su última bala en la recámara. El año, desarrollado con luces (7 victorias y 5 podios más) y sombras (controvertidas acciones como parar su coche en una curva de Mónaco durante la clasificación para evitar que otros pilotos aspirasen a arrebatarle la 1º plaza de salida. Se le sancionó con una salida desde la última posición) le otorgó buenas opciones de luchar por el campeonato hasta, de nuevo, el Gran Premio de Japón, en el que una avería acabó con sus aspiraciones al título cuando cabalgaba de nuevo en 1º posición.

Tras la victoria en Monza, Michael Schumacher anunciaba su retirada de las pistas al término de aquel campeonato. En la última prueba, el público brasileño asistió en vivo a su última gran demostración de talento, poder y espíritu competitivo hasta la extenuación. El Káiser, relegado a la 10º posición de salida por un fallo en el motor, sufrió en carrera un pinchazo que le retrasaba a la última posición. A partir de ahí, como en los viejos tiempos, protagonizando una inverosímil remontada hasta la 4º plaza final. Fuera del que hubiese sido un merecido podio, Michael Schumacher se despedía de su 2º hogar, poniendo punto final a una época que había marcado un antes y un después tanto en Fórmula 1 como en todo el deporte que cada día presenciamos en ilimitados rincones del mundo.

Los artífices del milagro, Ross Brawn, Michael Schumacher, Jean Todt

Los artífices del milagro, Ross Brawn, Michael Schumacher, Jean Todt

SEGUNDAS PARTES NO SUELEN SER BUENAS

Premio Ppe Asturias 2007

Premio Ppe Asturias 2007

La voluntad de Michael de conseguir desconectar solo dura unos cuantos meses, ya que no terminaría de alejarse de las labores en el Gran Circo. En 2007 es asesor de Ferrari al tiempo que recibe el Premio Príncipe de Asturias. Un año más tarde hace sus pinitos sobre 2 ruedas en la IDM Superbike Series, y ya en 2009 se le ofrece sustituir a Massa, de nuevo junto a su inseparable equipo, tras su accidente en Hungría. Sin embargo, dolencias en el cuello por una caída en moto le mantendrían aún alejado del asfalto. Pese a ello, su espíritu por la máxima competición volvió a renacer.

Jean Todt, fiel confidente en Ferrari, le pone en contacto con el equipo Mercedes, grupo que ofrece otro atractivo contrato y volver a trabajar al lado de Ross Brawn para la temporada 2010. Schumacher, con 41 años de edad, firma y se compromete a ganar su 8º título, pero el terreno de juego era bien distinto a la anterior etapa. Ese mismo año se estrena entre abandonos y problemas, con  leves ascensos (4º puesto en 3 ocasiones) e importantes dudas (sanciones en Mónaco por un polémico adelantamiento y en Hungría por arrinconar a Barrichello junto al muro de meta en una peligrosa acción).

La temporada 2011 es algo mejor en líneas generales, finalizando  en la general, más cerca de Nico Rosberg, su compañero, que en la 1º ocasión. Finalmente 2012 volvería a traerle la melancolía de grandes gestas pasadas que impactaron al mundo, demostrando que parte de ese don seguía intacto en su interior. Consigue un podio en Valencia y abrir la carrera de Mónaco desde la 6º posición, cumpliendo con una sanción de 5 posiciones por un accidente con Bruno Senna. Aquello significó que “Schumi”, a los 43 años de edad, había conseguido marcar el tiempo más rápido de la clasificación de Montecarlo, absolutamente increíble, ¿no les parece? Pudo optar a algún podio más de no ser por problemas mecánicos o toques fortuitos con otros pilotos. A finales de año, Lewis Hamilton es anunciado como nuevo piloto de la escudería. Schumacher, sin garaje, había cumplido en su vuelta al ruedo, pese a los tímidos resultados.

Schumacher regresó a al deseado podio en Valencia 2012

Schumacher regresó a al deseado podio en Valencia 2012

UN PRONÓSTICO GRAVE QUE SACUDE LA FÓRMULA 1 

Esquivando la muerte en varios acontecimientos de su carrera, Michael Schumacher nunca hubiese podido imaginar que el peor destino le esperaba a la vuelta de una esquina que, tanto él como su familia y amigos, imaginaban muy tranquila. Fuera de los riesgos que entraña una historia en las carreras, el Káiser se ve sumido en la lucha más inmerecida y desagradable por retomar una vida que se resquebrajó en un instantáneo accidente que sacudió a la sociedad entera.

Fatídico lugar del accidente

Fatídico lugar del accidente

El 29 de diciembre de 2013, Michael y su familia se desplazaron a la estación de ski de Méribel a pasar un relajado día de experiencias en la nieve. Schumacher, experimentado amante de los deportes sobre nieve, quiso descubrir las mejores sensaciones de adrenalina esquiando junto a su hijo Mick. La pareja, en un momento dado, se alejó de las pistas para seguir esquiando en terreno menos usado (su representante, con testimonio de un acompañante en vivo del piloto, relata que se separaron de la zona limitada para ayudar a un amigo). Es entonces cuando, descendiendo a moderada velocidad, pierde el control de su ritmo para acabar precipitándose contra la nieve, con la mala suerte de impactar su cabeza contra una piedra. El casco se rompe por la colisión y, con un traumatismo craneal grave y hemorragia cerebral, es trasladado rápidamente en helicóptero a Moutiers, donde el cuerpo médico pudo verificar que el estado del heptacampeón del mundo era más crítico de lo que esperaban, exigiendo otro desplazamiento a Grenoble. Se le somete a 2 operaciones en menos de 48 horas, junto a un coma inducido que se prolongaría durante un tiempo indefinido. Un mes más tarde se le comienza a reducir la fuerte sedación, aunque asimilando la veracidad de una recuperación muy lenta.

Dentro de un gran hermetismo y un sinvivir por parte de todo el mundo de la competición, en junio de 2014 llega la noticia de una mejoría que posibilitaría un traslado a Suiza, más cerca del hogar familiar. Creando satisfacción, siempre con cautela, se comunica la continuidad del tratamiento en el propio domicilio de la familia a partir de septiembre. Allí, rodeado de un inagotable cuerpo médico y de sus seres queridos, Michael sigue luchando en la mayor de las remontadas a las que le ha tocado plantar cara. Ha perdido más de 30 kg por su incapacidad física, pero un estado casi vegetativo no frena el galope de su espíritu, un ente que, sin duda, seguirá luchando sin límites, como ya lo hizo muchas veces antes.

Arrestos policiales, tráfico de documentos y todo tipo de filtraciones han sido las más extremas desembocaduras de parte del gentío que, desde el 1º momento, se agolpa física y moralmente para apoyar al campeón. La grada que tantos hechos presenció a su lado es ahora la encargada de seguir animando al inquebrantable luchador.

“Mi muerte vendrá cuando esté escrita”    (Michael Schumacher)

El apoyo exterior, medicina de incalculable valor

El apoyo exterior, medicina de incalculable valor

LA RECETA DE UN GENIO 

Schumacher, alemán de sangre caliente

Schumacher, alemán de sangre caliente

Es dicho con frecuencia que, a lo largo de la historia, la gente más superdotada poseía ciertos comportamientos que les podían mantener alejados del resto de personas, inmersos en sus mundos. Nuestro ya conocido aventurero no es una excepción en este comentario, ya que varios gestos acabaron marcando distancias casi insalvables con parte de la afición y compañeros de trabajo. ¿Es merecedor de tal destino? Juzgad vosotros mismos.

Curtido en diversas categorías inferiores, Michael Schumacher llega a una Fórmula 1 plantando cara a varios de los mejores campeonesde la historia en un Gran Circo revolucionado con las mejoras tecnológicas. Con sangre fría, astucia y constancia, el Káiser dio vida a 2 equipos que se encontraban muy lejos de sus mejores versiones. En su caso, la habilidad innata no marcó la diferencia, viéndose ésta eclipsada por una voluntad de trabajo y esfuerzo propia de muy pocos. Buscaba incesantemente la perfección en todo, alejado de una vida de excentricidades y excesos a los que su profesión pudo incitarle. Con una inmensa fortaleza mental y grandes cualidades físicas fue escalando cumbres a las que casi ningún otro piloto, hasta hoy, ha podido aspirar a conseguir.

Sin embargo, “Schumi” pudo causar heridas a diversos sectores de la afición desde momentos muy tempranos. En un mundial donde Ayrton Senna, adorado por la inmensa mayoría, había fallecido en la lucha, su máximo rival se hizo con el título en una desagradable acción (Adelaida), distanciándose de la mejor manera de suceder al brasileño. Su carácter extremadamente competitivo le llevó a hacer lo que fuese por ganar, desembocando en varios gestos muy polémicos que pudieron delatarle en algunas ocasiones. Pese a ello, intentaba justificar lo que fuese ante la prensa y el mundo, negando a veces lo innegable. Su dureza y agresividad en la pista generó también confrontaciones con varios pilotos en su historia, en las que a duras penas era capaz de mantener las formas.

Mick Schumacher, tras los pasos de su padre

Mick Schumacher, tras los pasos de su padre

“Si gusto a la gente, bien, si no, bien, no puedes ser amado por todo el mundo” (Michael Schumacher)

Con todo ello, un piloto supersticioso (no correría sin su colgante con una cometa en ninguna ocasión) y muy inteligente apareció para conducir la Fórmula 1 hacia límites insospechados. 91 victorias en 306 carreras, con 155 podios incluidos (19 de ellos seguidos, con 17 de 17 posibles en 2002), es decir, quedando 3º o mejor en más de la mitad de las pruebas que disputó. Francia le vio vencer en 8 ediciones de su Gran Premio, 1 más que Canadá y San Marino. Como colofón, tomando el mismo sistema de puntuación para todas las carreras celebradas en el tiempo, sería el piloto que más puntos ha obtenido en la historia de la Fórmula 1 y, por supuesto, el que más títulos mundiales lleva a sus espaldas, 7. Queda por ver si su hijo, Mick Schumacher, con un futuro incierto (Ferrari y Mercedes pueden estar detrás de él para la cantera) tras su paso por la Fórmula 4 alemana, consigue algún día coronar la cima que su padre inauguró.

Las generaciones de corredores actuales y venideras tienen en mente acercarse lo máximo posible a las hazañas de un automovilista que llegó para destruir el orden establecido hace años, un jinete que cabalgó traspasando todo tipo de límites y fronteras hasta crear un verdadero apocalipsis para el resto de sus rivales y, con la incógnita de si fue el mejor, la certeza de ser el piloto más grande que nuestro planeta ha conocido.

“Hay 2 cosas que diferencian a Michael del resto de pilotos, su talento y su actitud”   (Damon Hill, campeón de F1 en 1996, en su biografía)

La remontada sigue, el luchador es fuerte

La remontada sigue, el luchador es fuerte

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Colaboración especial de Alberto Lindon/ España. TWTR:@Albertolin17_96 ]

 
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