×

STANDING

  • VET

    54
  • HAM

    45
  • BOT

    40
  • RIC

    37
  • RAI

    30
  • ALO

    22
  • HUL

    22
  • VER

    18
  • GAS

    12
  • MAG

    11
  • VAN

    6
  • SAI

    3
  • ERI

    2
  • OCO

    1

–HOMENAJE A SCHUMMIE 2015– Prefacio

Michael Schumacher
Grande siete veces
Monarca insuperable

renco press. México. 29 de diciembre de 2015. Ángelo della Corsa. Se van a cumplir dos años sin que sus fans hayan vuelto a ver una imagen fresca del “Hepta”. A lo más que llegan es, a saber que por una razón o por otra: yendo por fuera de la pista normal para practicar el esquí sobre nieve –en una estación alpina de Francia– chocó contra un roca y perdió el sentido. Se lo llevó a la emergencia de un hospital, de allí a otro y por fin a su casa; en donde tiene, hasta donde se sabe, la mejor asistencia médica que se pueda ofrecer a una persona que pasó por un daño cerebral de importancia.  

Para fines prácticos la comunicación entre Michael Schumacher y sus seguidores está en silencio absoluto y los detalles exactos de qué pasó, cómo fue y que el lo que se ha hecho con él una vez accidentado, es más bien cuestión de una crónica que sirva para las autoridades o para enterarse de minucias que no dan ningún alivio a quienes tanto lo admiraron.

Si está bien, regular o mal su estado de salud y no se quiere informar al detalle sobre esto, es asunto de su familia y de quienes creen llevar muy bien gestionada la imagen que se quiere obsequiar del deportista.

El aficionado que lo ha seguido, jamás se detuvo en reparar sobre su presión arterial, el nivel de azúcar en la sangre que reporta, o la buena función de sus neuronas. Es incumbencia sólo de su médico.

No. Al que le apasiona la carrera de su ídolo, es la forma de pilotar. La manera en que el piloto fue leyendo cada una de las carreras en las que se enfrentó a los rivales. Cómo fue que administró cada temporada. Y la manera en que supo acertar o equivocarse, al hilar una historia de 19 temporadas de actividades en la Fórmula 1.

También, conoce o recuerda sus pasos anteriores a llegar a Spa en Bélgica –el 23 de agosto de 1991– proveniente de una racha formidable, cuando manejaba los autos sport de Sauber Mercedes Benz, junto a Jean Louis Schlesser y Karl Wendlinger: triturando a cuanto oponente encontraban al paso.

Después de eso, tiene en la mente, anotado en sus agendas o gracias al periodismo mejor informado: qué fue de cada una del resto de sus 306 largadas, contando con que aquella a bordo del Jordan número 32, acompañado por Andrea de Cesaris; desplazando al belga Bertrand Gachot, detenido en Inglaterra por un lío de gases lacrimógenos contra un taxista.

Era justamente un coche, con el carenado en el cual dominaba el color verde del patrocinador SevenUp, modelo 191, con motor Ford Cosworth V-8 de 3.5 litros y neumáticos de GoodYear.  

Fue la primera aparición de El Káiser en La Carpa, sobre el trazado carretero que va de Francorchamps a Spa, en Las Ardenas belgas. Había largado desde el séptimo cajón, con Nelson Piquet adelante y Roberto Moreno, detrás, ambos con Benetton. El domingo, abandonó desde la línea de salida por un problema en el embrague.

Eddie Jordan, Flavio Briatore y Wili Webber su apoderado, hicieron esa clase de negociaciones que ellos conocen mejor que la espalda de sus mujeres y a la siguiente justa, en Monza: el alemán ya estaba subido en el Camel Benetton B-191 Ford-Coswotrh, V-8 de 3,500 cc con gomas de Pirelli, reemplazando al brasileño Moreno quien había ido a dar –como parte de la negociación– a Jordan.

Se dio curso con ello, a la doceava carrera de la campaña de 1991 y la 512ª prueba de la historia, que se jugó el domingo 8 de septiembre de ese mismo año. Calificó el sábado, de nuevo, como el séptimo; un puesto por arriba de Piquet y a la espalda de Jean Alesi con un Ferrari. 

De un golpe, ya era compañero de escudería de un señor tricampeón con toda la experiencia habida y por haber, era el almirante Nelson, quien se había coronado en 1981, 1983 y 1987. El resto del año, Michael jugó con el número 19 en el dorsal.

Desde ese inicio en que se colocó mejor que el brasileño, se dio cuenta de que lo podría superar y a eso se abocó. Porque en Monza, terminó como el quinto y Piquet, en sexto. Lo volvería hacer igual, dos carreras adelante, en Barcelona.

Ese año lo cerró Schumacher compitiendo en sus primeras seis carreras de Fórmula 1. La de Jordan y las cinco restantes bajo el cuidado de Briatore, en el equipo fundado por Luciano Benetton, reforzado con una legión de técnicos, impresionante: Tom Walkinshow, Ross Brawn, Rory Byrne, Pat Symonds y Joan Villladelprat entre los más distinguidos.

Le faltaban 63 justas más junto a Flavio y Luciano. Hasta 1993, con Camel como espónsor asociado, y después con Mild Seven, hasta terminar el curso de 1995.

Se tenía que marchar y lo hizo, llevando consigo dos coronas, la de 1994 y la de 1995; había dejado un hoja de servicios impresa con 19 triunfos (diez con su primer motor y las restantes con el de Renault) así como diez Cuerdas de Arrancada (seis con Ford-Cosworth y cuatro, con el motor francés).

Siguió una ruta hacia Maranello y cargó consigo a una nómina de ingenieros, técnicos, preparadores y hasta mecánicos: que dieron origen al primer corporativo de las carreras de más alta gama. Se sabe que el desembarco fue con un contingente de veinte personas, todos ellos contratados a piedra y lodo.

Empieza así, la era Schumacher que se dilató once años más al servicio de Ferrari, comprendiendo desde 1996 hasta 2006, y produciendo otras cinco coronas, además ganadas al hilo. Asimismo, muchos millones de euros que saltaban por todos lados.

El director la Scuderia en esa época fue Jean Todt y como presidente ejercía Luca Cordero de Montezémolo. Quienes gozaron más que los enanos de circo, dada una colección casi infinita, que se formó con 180 largadas, 72 victorias y 58 PolePostions.  

Vino su retiro.

De manera, quizás un tanto errada, hizo su regreso dos años más tarde al servicio del nuevo equipo Mercedes AMG; desde el GP de Baréin de 2010, hasta Brasil de 2012. Otra serie de largadas que sumaron las 59, pero en las que no volvió a ganar ni a ver otra Pole.

Ya por entonces, no se pudo volver a retirar. Le dieron las gracias, haciéndole muchos honores. Pero, Ciao. No era el que antes fue ¿por qué? Porque el paso del tiempo no perdona. Al margen de las agravantes y las atenuantes que se quieran.

Como ahora que sus seguidores, no lo han podido mirar, ni saber bien a bien qué tiene, cómo está, qué va a ser de su vida. Esa es la gravedad, que se llama el paso de los días y que somete a todo bajo su custodia, hasta la desaparición.

No obstante, las hazañas de Michael Schumacher: ahí están.

Se necesita un libro para desglosarlas, porque las marcas que dejó implantadas, en su mayoría: van a ser muy difíciles de quebrantar y el anecdotario que dejó está labrado con mil y un detalles a cual más de vivaces y polémicos.

Muy pronto será su cumpleaños. Para ser precisos el día 3 de enero que sigue. Contaría, si pudiese los 47 de vida.

Es de suponer, si es que sirve de algo: que su contingente de admiradores, le estará deseando muchas felicidades.

TOP F aquí y así, le rinde pleitesía.

Ojalá la reciba

¡Enhorabuena campeón!

SUBIR